El castillo de Poira, conocido como castillo de la Baronesa de Poira, es un antiguo conjunto hoy en ruinas en el término de Paternò, en la partida de Poira, en lo alto de las colinas llamadas Calanchi, junto a la carretera que lleva a Centuripe. Se construyó probablemente en la Edad Media sobre los restos de un antiguo poblado de los sículos, y lo formaban cuatro grandes cuerpos de edificio usados como vivienda, almacén, refugio para los animales y capilla; hasta finales del siglo XX albergó una masía.
Qué ver
En la Edad Moderna fue residencia de los barones Spitaleri de Adernò, dueños del feudo de Poira. Aquí, a finales del siglo XIX, tuvo lugar el «secuestro Spitaleri» a manos de la banda Maurina, un grupo de bandoleros activo en los campos de Catania y Mesina: los bandidos exigieron y obtuvieron cincuenta mil liras por la integridad del barón, pero aun así irrumpieron en el castillo, lo saquearon y huyeron.
Del edificio quedan hoy huellas de la doble muralla, las saeteras, las ventanas abocinadas, la gran cisterna, la capilla y una sala con chimeneas. En la colina de Poira, en 1995, la Superintendencia de Catania sacó a la luz una necrópolis griega con tumbas de los siglos VI y V a. C., con vasijas de varios estilos; no muy lejos está la llamada gruta de los Esclavos, probablemente un ergástulo romano donde se encerraba a los esclavos al terminar el trabajo.
La visita
En las últimas décadas el lugar ha sido abandonado y saqueado: conviene comprobar antes las condiciones de acceso, y entre las ruinas hay que ir con cuidado.
El consejo de la redacción
En la gruta de los Esclavos, según las fuentes, se encadenaba a los esclavos que se rebelaban contra los trabajos impuestos.


