El patrón de Ramacca es san José, festejado el 19 de marzo; la iglesia a él dedicada se encuentra junto a la iglesia madre, dedicada a la Natividad de María Santísima. El territorio de Ramacca se separó del municipio de Caltagirone en 1197 bajo el emperador Enrique VI de Suabia, convirtiéndose en su feudo: pasado de mano en mano entre las familias Cardona, Passaneto y Modica, llegó finalmente a la familia Gravina, uno de cuyos miembros se convirtió en su primer señor en 1490.
El 7 de octubre de 1688 el rey Carlos II concedió el título de príncipe a Sancio Gravina, señor del feudo, a condición de que construyera allí un núcleo habitado y cediera las tierras para el cultivo: sin embargo, no fue hasta 1693 cuando su hijo Ottavio Gravina comenzó a poblar Ramacca, concediendo casas, tierras e inmunidad territorial a perseguidos y condenados políticos del Reino de las Dos Sicilias. La población, que en aquella época contaba con unos 400 habitantes, subió a 1.560 en 1820, año de la abolición del feudalismo, cuando Ramacca fue designada sede de un juzgado.