A finales de los años noventa, del fondo del canal de Sicilia emergió una estatua de bronce: el Sátiro danzante, devuelto por el mar frente a Mazara del Vallo. En torno a aquel hallazgo la Región Siciliana creó en 2003 este museo arqueológico, instalado en la antigua iglesia de Sant'Egidio.
Qué ver
La pieza que da nombre al museo es la estatua de bronce del Sátiro danzante, expuesta en el centro de la única sala grande. Alrededor se disponen los demás testimonios devueltos por el mar: vajilla y fragmentos de estatuas de bronce recuperados en las campañas de excavación e investigación realizadas en las aguas frente a la costa de Mazara. Hay braseros de terracota de época medieval, un spatheion norteafricano del siglo V d. C., un askos sin decoración de la primera mitad del siglo III a. C. y varias ánforas de transporte de época púnica y romana. Un conjunto que cuenta siglos de navegación y comercio en el Mediterráneo, leídos a través de lo que las aguas han retenido.
La visita
El museo se desarrolla en una única sala grande. En la entrada se proyecta un documental dedicado al hallazgo del Sátiro, útil para entender cómo y dónde emergió la estatua antes de tenerla delante. Desde 2019 el museo depende del Parque Arqueológico de Selinunte, Cave di Cusa y Pantelleria, que coordina su gestión junto con los demás sitios de la zona.
El consejo de la redacción
Párate a ver el documental de la entrada antes de acercarte a la estatua: conocer las circunstancias del rescate en el mar cambia el modo en que se mira el bronce. Y como el Sátiro ocupa él solo la sala, tómate el tiempo de dar la vuelta a su alrededor, porque la postura danzante se lee de forma distinta desde cada lado.
