La prepositura curada de San Giacomo es una de las iglesias más antiguas de Barletta; en la época de su construcción se levantaba fuera de la muralla urbana, en posición estratégica en el camino a Canne.
Qué ver
El edificio actual es el resultado de numerosas superposiciones a lo largo de los siglos. La entrada está hoy en el lado norte, en la Porta maggiore del corso Vittorio Emanuele, porque los edificios construidos junto al frente occidental hacen invisible la antigua fachada principal; en ese frente norte se encuentra el obelisco con reloj, de reminiscencias egipcias, construido en 1843, y en 1895 se levantó en la plaza frente a la iglesia la torre del reloj. El interior tiene una sola nave con transepto, un presbiterio central de remate plano, adosado a los edificios civiles vecinos y por eso no visible desde fuera, y capillas laterales con bóvedas de nervios; en el lado sur están la capilla del Sagrado Corazón y la sacristía. La restauración de 2001 sacó a la luz las líneas originales, recuperando ventanas de una sola luz de varias épocas, el techo de cerchas del siglo XVIII y la capilla del Santissimo Salvatore con su bóveda de crucería del siglo XIII. La iglesia posee un rico patrimonio de tablas, lienzos, objetos litúrgicos, relicarios y ornamentos sagrados, del siglo XIII al XX.
El primer testimonio del culto cristiano en el lugar es un bajorrelieve en piedra de la Anunciación, con ecos del arte longobardo, del siglo VIII; la primera mención documentada figura en una bula del papa Adriano IV de 1158, y se piensa que la fundación se remonta a finales del siglo XI, obra de los habitantes de Canne que se trasladaron a Barletta para escapar de la destrucción de su ciudadela por Roberto Guiscardo en 1083. Una hipótesis alternativa la hace surgir sobre las ruinas de un templo pagano dedicado a Isis, Osiris y Horus, apoyada en el hallazgo, en las restauraciones de 1910, de medallas con estas divinidades egipcias. Confiada enseguida a los benedictinos y dependiente de la abadía de la Santissima Trinità di Monte Sacro, en el Gargano, la iglesia tenía al lado un monasterio, un hospital y el cementerio de los monjes, que servía también de huerto; en 1205 Federico II concedió construir y gestionar un molino, una taberna y un horno, y en 1348 el monasterio acogió a Luis I de Hungría. Desde 1390 la iglesia consta en manos del clero secular y en 1594 el arzobispo Giulio Caracciolo la erigió en parroquia. Las disputas con los canónigos de Santa Maria Maggiore y del Santo Sepulcro llevaron en 1610 a fijar el orden en las procesiones: primero tres de Santa Maria Maggiore, luego el preboste de San Giacomo y por último el vicario del Santo Sepulcro. Tras una restauración, la iglesia fue reconsagrada en 1726.
La visita
La iglesia está en el corso Vittorio Emanuele, con la entrada por el lado norte. Las fuentes consultadas no indican horarios de apertura: conviene comprobarlos.
El consejo de la redacción
El lado largo de la basílica del Santo Sepulcro da también al mismo corso Vittorio Emanuele: las dos iglesias que en el siglo XVII discutían por el orden de las procesiones se ven en el mismo paseo.
