La iglesia de Santa Maria della Consolazione, llamada por los fieles iglesia del Carmine por la devoción a la Madonna del Carmine, es una iglesia de Pozzuoli introducida por los frailes carmelitas, cuya devoción ha seguido muy viva incluso tras su marcha de Pozzuoli en 1807.
Qué ver
La fachada es de estilo renacentista y se remonta a la primera mitad del siglo XIX; sobre el portal de mármol un medallón lleva la dedicatoria DEIPARAE CONSOLATRICI SACRUM. El interior es de planta del siglo XVI, con capillas laterales y un amago de transepto: la nave está cubierta por una bóveda de cañón con lunetos, la parte central del transepto por un cimborrio. A la izquierda la capilla de santa Lucía tiene una balaustrada de mármol de 1747 y un altar de mármol policromo de 1738 con la imagen de la santa en taracea; el altar de la Madonna del Parto lo hizo erigir en 1750 el noble de Pozzuoli Andrea Di Fraia, y las columnas y el frontón con el escudo borbónico los añadió en 1846 Ludovico di Borbone, conde de Aquila. A la derecha están la capilla de la Madonna del Carmine, con altar de mármoles policromos y una estatua de la Virgen del siglo XVIII, y el altar barroco de San Carlo Borromeo, de 1818, con un lienzo decimonónico y la tumba del obispo Carlo Rosini a sus pies.
La iglesia la hicieron construir entre finales del siglo XV y principios del XVI los frailes carmelitas de la iglesia del Carmine Maggiore de Nápoles y se dedicó a Santiago el Mayor; fue rehecha en la primera mitad del siglo XVII y restaurada en la segunda mitad del XVIII, y entre 1810 y 1817 se embelleció y se dedicó a la Virgen de la Consolación. Allí se veneraba también otra efigie de la Virgen, ante la cual rezaba el rey Fernando II de Borbón con su esposa embarazada, la reina María Teresa, para que la Virgen la ayudara en el embarazo: desde entonces la estatua se llamó Madonna del Parto y las mujeres embarazadas de Pozzuoli acudían para pedir la gracia de un buen parto. La iglesia fue elevada a parroquia el 11 de abril de 1943.
La visita
La iglesia está en Pozzuoli. Las fuentes consultadas no recogen horarios de apertura ni de las celebraciones: conviene comprobarlos.
El consejo de la redacción
Las estatuas de madera del siglo XVI de la Virgen y de san José, obra de Pietro di Belverte y donación de Don Pedro de Toledo, antes en la hornacina del altar de la Madonna del Parto, están hoy expuestas en el museo diocesano, donde se halla también la estatua policroma de Santiago de la vieja iglesia: buscadlas allí.


