Un panecillo cortado y relleno de atún, alcaparras, salami y queso: un sándwich sencillo, nacido por necesidad y convertido en símbolo de la ciudad, entre los trulli de Alberobello.
Toma el nombre de su inventor, el charcutero Pasquale Dell'Erba, que lo creó en 1958 en su tienda, mezclando lo que tenía en el mostrador. La receta se ha mantenido igual, transmitida a lo largo de los años entre las charcuterías del pueblo.
Desde 2018, cada verano, Alberobello dedica al Pasqualino un festival de varios días, con puestos y degustaciones en la plaza: un sándwich de tienda convertido en la ocasión de una fiesta popular.





