En 1995 la obra de restauración se abasteció con helicóptero, la primera vez que se hacía en Liguria. La iglesia de San Lorenzo está a media ladera en el promontorio de Punta Crena, sobre la Baia dei Saraceni, el puerto natural del barrio de Varigotti, en Finale Ligure, y hasta entonces su tejado llevaba años hundido, desde que una bomba de la Segunda Guerra Mundial lo atravesó. Lo que se ve es el último trozo que queda de un asentamiento monástico benedictino de orígenes antiquísimos.
Qué ver
La iglesia tiene una sola nave y un ábside cuadrado iluminado por ventanas de un solo vano. Los muros no tienen todos la misma edad: el del lado de la montaña sería anterior al año 1000, mientras que la pared hacia el mar es más reciente y abre dos puertas de estilo gótico; de esa misma fase, el siglo XIV, es la bóveda de crucería de ladrillo de la sacristía. Es un edificio que se lee por capas, no por estilos.
El resto del asunto está en otro sitio. En la zona se han encontrado tumbas de época tardoimperial o bizantina y numerosos hallazgos de época imperial y de la alta Edad Media, entre ellos un sarcófago del siglo III o IV: hoy se conservan en el Museo Archeologico del Finale, en las salas del antiguo convento de Santa Caterina, en Finalborgo. La iglesia aparece en los documentos en 1127, cuando el obispo de Albenga hace concesiones a los monjes benedictinos de Lérins, y de nuevo en 1213 por la compra de unos terrenos. Atendida por el clero secular, siguió siendo la parroquia de Varigotti hasta 1586, año en que el título pasó a la iglesia homónima más cercana al pueblo.
La visita
Se llega a pie desde Varigotti, barrio de Finale Ligure en la provincia de Savona: la iglesia está a media ladera y se sube por un sendero, así que hacen falta zapatos cerrados, por más que el mar quede justo debajo. Al pie del promontorio se abre la Baia dei Saraceni, a la que se accede por el sendero costero. El edificio no está siempre abierto: las visitas dependen de los horarios que fijan quienes lo custodian, y la iglesia medieval tiene una web propia que conviene mirar antes de subir.
El consejo de la redacción
Subimos temprano por la mañana, antes de que el sendero coja sol: desde el atrio la bahía queda abajo y la luz sobre el agua sigue siendo baja. Después, para cerrar el círculo, vamos a Finalborgo, al Museo Archeologico del Finale: el sarcófago y los hallazgos sacados de aquí están allí, y la iglesia vacía se explica mejor cuando has visto lo que le quitaron.
