La patrona de Bivona es santa Rosalía, festejada el 4 de septiembre: la ciudad alberga uno de los cultos más antiguos y documentados de la santa. La iglesia dedicada a ella, de los siglos XIII-XIV y con un portal de estilo barroco, guarda las andas de la estatua de la santa, de 1601, un crucifijo de madera y algunos lienzos de los siglos XVIII y XIX; una pequeña trampilla permite acceder al tronco de la encina bajo la cual, según la tradición, la santa solía rezar durante su estancia en el bosque de Bivona.
Los bivoneses tienen su propio apodo, judè (judíos), ligado tanto a la antigua presencia de una comunidad judía desde los últimos siglos de la Edad Media, como a una tradición ya perdida: la de llevar en procesión, el primer viernes después de Pascua, un crucifijo de madera ebanizada.