La iglesia de San Giovanni Battista, llamada también iglesia de San Giovanni al Boeo, es una iglesia de Marsala que forma parte de la diócesis de Mazara del Vallo, dentro del área arqueológica de Capo Boeo.
Qué ver
La iglesia fue construida en 1555 por los jesuitas en Capo Boeo, cerca de la costa, en un estilo arquitectónico bastante sencillo. No fue la primera erigida en el lugar: como refieren ilustres viajeros y estudiosos, formaba parte, junto con la iglesia de Santa Maria della Grotta, de la antigua abadía de los Padres Basilianos. Bajo la iglesia se encuentra la llamada «Gruta de la Sibila», que la tradición vincula con la morada, o el sepulcro, de una sibila: además de la más conocida, la de Cumas, se ha hablado también de una Sibila Sícula o Lilibetana. A lo largo de los siglos la gruta pasó a ser parte integrante del edificio de culto, con el que comunica. Consta de una sala central circular, conectada con dos ambientes, uno al norte y otro al oeste: la sala central, excavada en la roca, está cubierta por una cúpula baja de mampostería con un lucernario conectado con el suelo de la iglesia, y en el centro tiene una pila cuadrada, poco profunda, alimentada por un manantial que brota en el ambiente septentrional, donde según la tradición los primeros cristianos celebraban el bautismo. Delante de la cavidad se alza un gran altar de piedra con una imagen de mármol de san Juan Bautista en altísimo relieve, datable en el siglo XV.
San Juan Bautista es desde 1788 copatrón de la ciudad de Marsala, de la que antes era el patrón. El 24 de junio, Natividad del santo, la iglesia se abre al público todo el día y cada hora se celebran misas; la última, por la tarde, va seguida de la procesión y los festejos terminan con un espectáculo pirotécnico, con espectáculos callejeros y mercadillos por la noche.
La visita
La iglesia es una rectoría de la parroquia de San Tommaso di Canterbury, la Iglesia Madre de Marsala. Según las fuentes consultadas permanece cerrada durante el año y abre el 24 de junio, además de para bodas y bautizos; la iglesia y la gruta serían visitables gratuitamente, pero las fuentes se contradicen sobre cuándo: días y modalidades conviene comprobarlos.
El consejo de la redacción
En la gruta buscad el lecho que parece excavado a mano en la roca: la leyenda dice que en él descansaba la Sibila, y que aquí vino a beber Ulises por la cercanía del manantial y del mar; otra, más remota, cuenta que la Sibila era una novia caída en el pozo y quedada presa bajo la iglesia.



