El patrón de Mazara del Vallo es san Vito, festejado el 15 de junio, y la tradición que más sienten los mazareses es «u fistinu di Santu Vitu». Los festejos nacen en el siglo XVII: el 23 de agosto de 1614 los jurados acordaron añadir al Santísimo Salvador, ya patrón de la ciudad, al conciudadano san Vito como copatrón, y el 8 de septiembre del mismo año el obispo Marco La Cava lo aprobó. Las celebraciones se tenían los cuatro días anteriores al 15 de junio, y después se trasladaron entre la penúltima y la última semana de agosto.
El festino se abre con el Annunzio, un cortejo en trajes del siglo XVII que recorre las calles y se detiene para que el heraldo proclame el anuncio; la estatua de plata del santo sale en procesión acompañada por los marineros con traje tradicional. Se cierra el domingo: la imagen se embarca en un pesquero para la bendición del mar, se lanza al agua una corona de laurel en memoria de los marineros mazareses muertos en el mar, y al desembarcar la procesión la devuelve a la iglesia de San Michele.



