El tercer lago de Italia es hoy un tablero de campos: el Fucino, junto a Avezzano
Hasta el siglo XIX el Fucino, en la Marsica, en los Abruzos, era el tercer lago de Italia por extensión tras el Garda y el Maggiore: unos 160 kilómetros cuadrados. El emperador Claudio intentó vaciarlo entre los años 41 y 52 d. C. con una galería de 5,6 kilómetros excavada por 30.000 hombres. En 1854 Alessandro Torlonia retomó la obra siguiendo el trazado romano: 4.000 obreros al día durante 24 años, las aguas desviadas al río Liri, y el 1 de octubre de 1878 el lago fue declarado desecado. En su lugar hay una llanura cuadriculada, 46 carreteras rectas que suman 272 kilómetros, y Avezzano como ciudad mayor.
