Ciao significa esclavo: el saludo más italiano del mundo nació en Venecia como una reverencia
La palabra viene de Venezia, del veneciano s'ciao, del latín tardío sclavus: «soy su esclavo», un saludo reverencial. En las comedias de Carlo Goldoni los nobles de la ciudad todavía se despiden con «vi sono schiavo». Desde el siglo XIX la fórmula se acorta y se vuelve un saludo de confianza; Niccolò Tommaseo anota en su diccionario, con cierto fastidio, que la costumbre está llegando hasta la Toscana. En italiano «ciao» entra de verdad solo en el siglo XX, y luego la emigración lo lleva a todas partes: tchau en portugués, chao en español, tchao en francés, tschau en alemán, casi siempre para despedirse. Una reverencia de siervo que, aligerada, dio la vuelta al mundo.
