Una frontera estatal en mitad de la plaza
Frente a la estación Transalpina de Gorizia, en el extremo nororiental de Italia, la frontera con Eslovenia cruza la plaza por la mitad: una hilera de losas de piedra con un mosaico circular en el centro, y Nova Gorica al otro lado. El tratado de París de 1947 partió en dos este rincón de frontera, y durante décadas hubo aquí un muro. La valla cayó en 2004 y, desde la entrada eslovena en Schengen a finales de 2007, se cambia de país sin darse cuenta. Los eslovenos la llaman Trg Evrope, plaza de Europa; las dos ciudades la renovaron juntas para GO! 2025, su Capital Europea de la Cultura compartida. La foto con un pie en cada Estado es ya un clásico.
