Livigno, el pueblo italiano donde la aduana no entra desde 1538
La gasolina y el azúcar cuestan bastante menos en Livigno que en el resto de Italia: este municipio de los Alpes lombardos, a 1.816 metros, es zona franca fuera del régimen aduanero. Las exenciones se remontan a 1538, concedidas por el condado de Bormio, y una ley italiana las confirmó en 1910. El privilegio compensaba un aislamiento muy real: hasta el invierno de 1952-53, cuando el paso del Foscagno quedó abierto por primera vez durante la estación fría, el pueblo pasaba los inviernos cortado del mundo. El apodo de Pequeño Tíbet, acuñado en 1967, se lo ganó a pulso.
