¿El capuchino nació en Viena en honor al fraile de Aviano? Bonita historia, ninguna prueba
La leyenda es perfecta: septiembre de 1683, el asedio otomano de Viena acaba de romperse, los turcos en retirada abandonan sacos de café y los vieneses bautizan la nueva bebida parda en honor de la orden del padre Marco d'Aviano, el capuchino que había animado a los ejércitos cristianos. Es un mito popular, sin pruebas históricas. El fraile, en cambio, existió de verdad: nacido en Aviano, en el Friuli, al noreste de Italia, en 1631, acompañó a las tropas de la Liga Santa ante Viena y celebró misa en la colina de Kahlenberg. Y el nombre de la bebida sí debe algo a los frailes: recuerda el marrón de su hábito.
